La Rimaia: conocimiento mutante en las entrañas de Barcelona

(reportaje publicado originalmente en la sección En Movimiento del periódico Diagonal, en octubre de 2010)

La Rimaia(foto: Carlos Alonso)

En la Ronda de Sant Pau de Barcelona a tiro de piedra del Paralelo, en la entrada de un local diáfano en una finca a medio edificar, una mesa rebosante de volúmenes detiene a los paseantes, turistas o no, al reclamo de libros gratis. Las personas sentadas a las mesas dentro del local, discutiendo de cualquier cosa, dan la bienvenida a los curiosos, bajo la enorme pancarta que cubre la fachada del edificio. Allí está La Rimaia, una de las universidades libres de Barcelona, quizá la más céntrica de todas.

Origen y desalojos
El curso 2008-2009 fue especialmente activo para los universitarios catalanes. Culminaba el ciclo de movilizaciones contra el Espacio Europeo de Educación Superior y tras las pancartas del “No a Bolonia” emergieron nuevos grupos, nuevas experiencias y afinidades, de entre las cuales surgiría el centro social La Rimaia.

En diciembre de 2008 un grupo de estudiantes de la Universidad de Barcelona okupan su rectorado y de ahí nace la idea de montar unas jornadas para plantear alternativas a la universidad, en las que participan más de cien personas. El éxito del evento y la solidez y lo numeroso del grupo –que ha crecido y aglutina perfiles muy distintos, incluyendo estudiantes universitarios y de instituto- les hace plantearse dar un paso más, continuar con el proyecto colectivo y okupar un edificio en la calle Casanova 17, de Barcelona. En un primer momento, las ideas que habían germinado durante la ocupación del rectorado fluían individualmente pero aún no se habían puesto en común. Fue entonces cuando se decidió que aquella casa okupada iba a ser un centro social dedicado en cuerpo y alma a la creación y difusión de conocimiento, desde una perspectiva pedagógica y política muy crítica con la institución universitaria convencional.

Del edificio de la calle Casanova, La Rimaia pasó a una finca en plena Gran Vía, a poca distancia de la anterior. De allí, tras un segundo desalojo y una breve okupación de protesta en apoyo a nueve detenidos, el colectivo se establece en la Ronda de Sant Pau, sin alejarse por tanto de la zona de Sant Antoni. Tras dos desalojos y tres edificios distintos, La Rimaia, que se ha sabido adaptar a los acontecimientos, sigue muy apegada al barrio y lo considera uno de sus ejes fundamentales de acción y reflexión. Por ello, ha establecido múltiples vínculos con otros centros sociales de la zona, con la Assemblea de Joves o con la asociación de vecinos, entre otros, para organizar actividades en su seno o para desarrollar acciones políticas de cualquier tipo.

Aprender a aprender
Respecto al ámbito estricto del aprendizaje, en La Rimaia hay una serie de talleres que trabajan temas específicos (ver recuadros inferiores) y aunque algunos son estables otros han nacido y han ido muriendo. Algunos surgen de la propia asamblea del centro social y del interés de sus estudiantes por dotarse de conocimientos alejados de la rama universitaria de la que procedían. Otros, a propuesta de colectivos externos, interesados en un espacio de encuentro. Además de estos cursos, cuentan con una biblioteca de 1500 volúmenes, producto de donaciones constantes de vecinos del barrio.

Si bien en un primer momento se puso un énfasis especial en llegar a las aulas de la universidad convencional y en difundir por todos los medios el conocimiento que surgía de La Rimaia, en este aspecto se ha ido perdiendo fuelle. Se tiene muy claro, sin embargo, que el centro es un espacio de conocimiento vivo, que va cambiando en función de lo que sucede en el entorno y que también contrasta con la universidad institucional en su forma autogestionada de crear y aprender. Como parece evidente, detrás de los talleres y cursos hay una reflexión, que se trabajó sobre todo en los primeros días de La Rimaia pero que sigue en proceso, en torno a las herramientas pedagógicas necesarias para el autoaprendizaje. Como elemento transversal a la mayoría de actividades, pues, está la voluntad de aprender a aprender.

Hoy el proyecto, fuertemente basado en las relaciones de amistad, lo forman unas sesenta personas: 24 en el grupo de vivienda y una treintena más en la asamblea del CSO. Todas ellas, precisamente por el hecho de encontrarse ante un contexto inestable, de represión policial y riesgo de desalojo, se enfrentan a la ardua tarea de compaginar el aprendizaje universitario del centro con las tareas cotidianas propias de la okupación, y a la vez tomar parte de las distintas luchas políticas. De alguna forma la volubilidad forma parte de su esencia.

Despieces

Los 3 ejes de actuación en La Rimaia
Desde el principio, La Rimaia se planteó tres ejes de reflexión y actuación, que en mayor o menor medida la definen y alrededor de los cuales se estructuran las actividades que realiza.
1. Laboratorio de activismo. ¿Cómo usar el conocimiento para la actividad política?
2. Herramientas para el autoaprendizaje. ¿Cómo se imparte y difunde el conocimiento?
3. El barrio. ¿Cómo La Rimaia incide y se ve afectada por el entorno más inmediato?

El concepto rimaia
La palabra catalana rimaia es un término de difícil traducción, que procede de la geología y que se define como la grieta o el conjunto de grietas estrechas y profundas situadas en la parte superior de una lengua glacial, entre ésta y el hielo de la parte rocosa de un circo. Del mismo modo que estas grietas de formación natural, la Universidad Libre La Rimaia nace para romper el hielo académico y plantear formas de conocimiento que se opongan a la lógica del beneficio privado. Con un año y medio de lucha política desde la primera okupación, sigue activa en el centro del glaciar barcelonés.

Fortalezas
Capacidad de adaptación. Tanto al entorno, en un barrio que en un principio no era el de las personas que viven en la casa, como a las personas, ya que La Rimaia permanece abierta a nuevos proyectos e ideas.
Coherencia. Las personas que forman parte de La Rimaia constituyen un grupo coherente con el proyecto y con los compañeros. Las relaciones de amistad facilitan esta consecuencia.
Improvisación. Que queda reflejada en la capacidad de adaptación desalojo tras desalojo, sin perder la esencia del CSO

Debilidades
Inestabilidad material. El riesgo continuo a ser desalojados hace que algunos proyectos no puedan desarrollarse con la seguridad deseada.
Desorganización. Pese a haber una mejora respecto a las dos anteriores okupaciones, en La Rimaia actual aún falta organización interna.

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