Saturday Night Fever

(publicado originalmente en el blog de Dame la voz)

El viernes pasado por la noche un periodista iba caminando con un amiguete  por el centro de Barcelona cuando ante la comisaría de la calle Nou de la Rambla, cerca del Paralelo, vio cómo dos Mossos d’Esquadra increpaban a alguien con agresividad notoria. Se detuvieron a mirar con la intención, según declaró el periodista, de que los polis se dieran por aludidos y se cortaran un pelín. No sólo no se cortaron sino que uno de ellos cruzó la acera con el clásico “circulen-no-hay-nada-que-ver”. Cuando los dos paseantes se dieron la vuelta para irse, el Mosso se lo pensó dos veces, les agarró y les metió en comisaría. Allí empezó una apacible velada en la que a los intentos del periodista por reclamar sus derechos y pedir que les mostraran el número de identificación policial, los de la porra respondían con guantazos, empujones y rodillas en la cara. Tras pasar unas horas en los prestigiosos, luminosos y acondicionadísimos calabozos de la comisaría de Les Corts, el periodista salió el sábado a mediodía.

Uno podría aquí impugnar la totalidad de los cuerpos policiales y cagarse en la violencia legítima del Estado, asumiendo que no hay uniformado bueno o malo sino simples soldados del statu quo económico. Pero total, para qué. Me ganaría a pulso el típico comentario del listillo de turno preguntándome a quién recurriré yo cuando me roben el android o un ciberacosador le tire los trastos a mi sobrina.

Lo que sí me gustaría hacer es preguntarme aquí en público por la lucidez y la salud intelectual de esos Mossos de la noche del sábado que, ante un ciudadano interesado por el bien de otro,  se meten por el ojo moreno la noción liberal del policía como servidor público y reaccionan como subnormales, perdiendo la compostura y la elegancia que en teoría caracteriza a los tíos con uniforme.  No me extrañaría nada que si en vez de periodista el paseante nocturno fuera Herman Tertsch, el Papa o Pikachu hubieran reaccionado de la misma forma, porque lo que está claro es que, dejando de lado las consideraciones ético-políticas del caso, esos cerebros privilegiados con porra no acostumbran a plantearse demasiado las consecuencias de sus actos. Ni un mínimo cálculo sobre la posible repercusión de sus palizas de chuloputas a un tío que les pide la identificación, ni una mínima reflexión sobre cómo de caldeaditos están los ánimos en la opinión pública estos tiempos que corren. O eso, o esta gente sale de la promoción 89-90 del Cotolengo del Padre Alegre o, San Rodolfo Martín-Villa no lo quiera, los mandos tienen mucha manga ancha con sus fiestas nocturnas.

Cómo coger a un Grillo

(publicado originalmente en el blog de Dame la voz)

En el blog de Dame la voz, Carlos Fenollosa se quejaba de la poca información y los pobres análisis que se han hecho en nuestro país de la campaña italiana. Le doy toda la razón y fue esa precisamente la sensación con la que me quedé el martes al ver lo que se decía del Movimiento 5 Estrellas y de la figura de Beppe Grillo. Aunque entiendo que el periodismo es simplificador por necesidad y que lo que aparentemente es poca profesionalidad del periodista muchas veces  responde a una estructural falta de recursos del medio para el que trabaja, la insistencia en acusar a Grillo de antipolítico, de populista y de irresponsable me mosquean sobremanera. Y no porque sea yo un grillini enfervorecido, o porque crea que el M5E es el 15M italiano, sino precisamente porque es un fenómeno complejo al que por el contrario la información mediática se ha acercado únicamente con atajos mentales y estereotipos, como sugería Carlos en su columna.  Si hay algo que quizá me mosquea más, sin embargo, es que actores políticos como Grillo –no es el único- digan que no son de izquierdas ni de derechas. Y me mosquea porque el discurso de la superación de la lucha de clases lleva siendo cuarenta años muy bien utilizado por el liberalismo económico triunfante y porque en realidad suele esconder un conservadurismo que recuerda a cuando Franco le recomendaba a aquel ministro suyo que hiciera como él y no se metiera en política. Por otro lado también es cierto que en ocasiones el marxismo rechaza definirse de izquierdas y que desde posturas críticas la dualidad izquierda-derecha se entiende como un artefacto político de las democracias burguesas. Como dice –o decía- el tópico anticapitalista, a la pregunta ¿de izquierdas o de derechas? la respuesta es ¡revolución! Así pues, me asaltaban las dudas. ¿Qué hay detrás de Beppe Grillo?, ¿un revolucionario o un trepa?, ¿cómo podemos leerlo desde estos lares, prescindiendo de los tópicos baratos de agencia de noticias?

grillo

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El porqué de los distintos votos de la CUP en torno a la soberanía

(artículo publicado en Diagonal el 5 de febrero de 2013.
Foto de Albert Garcia
)

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No hubo periodista en las entrevistas posteriores a las elecciones catalanas del 20N que no le preguntara al nuevo diputado David Fernández por su definición metafórica de la Candidatura de Unidad Popular como “caballo de Troya” de las clases populares. Les resultaba difícil enmarcar el papel y la estrategia de esta formación en el Parlament, que si está ahí es más para denunciar y hacer visibles las alternativas que para ser una fuerza parlamentaria al uso. Nos cuenta Fernández que para la CUP la política institucional es “una herramienta más”, un instrumento que hace de caja de resonancia de todos los conflictos por los que los movimientos sociales y la izquierda independentista y anticapitalista llevan años clamando en las calles. Una posibilidad más de juego dentro de un proyecto que sigue siendo municipalista, “a ras de suelo” y de transformación radical desde lo local.

De esta estrategia se deriva su votación, no exenta de polémica, ante la declaración de soberanía y el derecho a decidir del pueblo de Catalunya del 23 de enero. La postura de la CUP ante la declaración impulsada por CiU y ERC fue un sí crítico que se materializó con la abstención de dos de sus diputados y el voto a favor de otro. Como todas las formaciones en el Parlament que están a favor de la autodeterminación había presentado su propia declaración y se había sentado a negociar el texto hasta el último momento. Pidió también una mesa a cinco en la que se incluyera a todos los grupos que de una forma u otra aceptaban el derecho a decidir (CiU, ERC, ICV, PSC). Paralelamente, y con el calendario en contra, las asambleas a lo largo y ancho del territorio fueron expresando su postura. El 15 de enero se reunieron las locales, el 17 las territoriales. Finalmente el sábado 19 de enero se reunió el consejo político durante seis largas horas que sirvieron para plasmar un intenso debate interno que se acabó resolviendo con ese sí crítico y las dos abstenciones.

El porqué de las abstenciones

Si bien había un consenso en torno al mensaje que tenía que enviar la CUP no estaba claro cómo debía plasmarse eso en la lógica parlamentaria. Un sector de la organización creía que la división en el voto no se entendería, que le parecería confusa a la ciudadanía ajena al debate. Finalmente se decidió que dos diputados se abstuvieran pero que a la vez contaran con cierto margen de flexibilidad, de modo que si en los pocos días de negociación parlamentaria que faltaban se conseguía eliminar las referencias a la UE, se lograba que el referente territorial fueran los Países Catalanes, y se reconocía la posibilidad de la desobediencia civil y la necesidad de la participación ciudadana, los tres votos en la cámara serían afirmativos. Únicamente se logró el último punto por lo que se asumió ese sí crítico con dos abstenciones.

Estructura básica de las CUP

En todo el territorio catalán existen un centenar de asambleas locales de la CUP en otros tantos núcleos de población que son la esencia municipalista del proyecto. De estas agrupaciones locales surgen 11 asambleas territoriales, de las que surge un consejo político formado por tres personas de cada asamblea territorial y cuatro miembros del secretariado nacional sin derecho a voto. Este secretariado tiene únicamente funciones de coordinación. A las tres personas de cada territorial se las elige según un criterio básico de pluralidad de modo que los 33 miembros funcionan como “sensores del territorio” y reflejan bien los debates en los ámbitos locales. Paralelamente existen grupos de trabajo sectoriales y abiertos, sobre sanidad, cultura, autodeterminación, antirrepresión, etc.

Abajo del todo en esta pirámide invertida estarían las tres personas que ahora actúan en el Parlament según la máxima zapatista de “mandar obedeciendo” lo que sale de las asambleas. Para ello hay una comisión de seguimiento con miembros de las once territoriales, de las sectoriales y de las organizaciones que dieron su apoyo en la campaña, como Endavant o el Moviment en Defensa de la Terra u otros no independentistas como En Lluita. Se mantienen además reuniones bilaterales con diferentes movimientos sociales –como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca o el Comité de empresa de la Corporación Catalana de Medios, por ejemplo– para cumplir con su compromiso de introducir en el Parlament la voz del pueblo catalán. Evidentemente, en la parte superior de esta pirámide invertida está la asamblea nacional, también abierta, que se reúne con una convocatoria de al menos un mes de antelación

Per una nova cultura de la cervesa

(versió del text publicada a la secció Poca broma del setmanari Directa. 9 de gener)

ImagenQuan encara no sabem del cert com acabarà la privatització de l’aigua catalana, el que podem afirmar amb rotunditat és que vendre Aigües del Ter-Llobregat més que una necessitat és una excel·lent idea.  Ningú ha fet palesa encara la principal conseqüència positiva de la venda, més enllà de l’ingrés directe per la operació: l’augment a mig termini del consum de cervesa. La pujada en el preu final de l’aigua pel consumidor, derivada de la propietat privada de la gestió del cicle en la seva totalitat, desincentivarà el seu consum. Un producte de baix cost i tan saludable o més que l’aigua, com és la cervesa, podria aparèixer com a perfecte substitut. Els incentius econòmics i els beneficis poden superar amb escreix les primeres reticències.

En primer lloc suposaria un impuls extraordinari a la indústria cervesera i comportaria un augment de l’ocupació. Seria sobretot entre les grans empreses del sector i no entre les artesanals, al ser les primeres les principals productores de cervesa del que podem anomenar gamma baixa. Potser la Xibeca de Damm seria la gran beneficiada en aquest procés de substitució per les seves similituds amb l’aigua i per la seva implantació al carrer. No cal argumentar que per fer una camamilla o per bullir la pasta va millor una cervesa lleugera que qualsevol sofisticació artesanal.

De retruc la cultura cervesera augmentaria i tots sabríem apreciar les virtuts de la doble malta o l’alta fermentació, amb el que implica de prestigi davant els europeus del nord. A qualsevol jove emigrant cridat pel miracle alemany li resultarà molt més fàcil integrar-se a aquella societat amant de la cervesa. Entre els nens i nenes, per altra banda, el canvi esdevindria popularíssim i els permetria encarar la manca de recursos escolars amb una certa alegria. De la mateixa manera la gent gran tindria menys consciència de l’escassetat en els seus darrers anys. Es reduiria a més l’esperança de vida i posant la piràmide demogràfica a lloc acabaríem d’una passada amb el problema secular de les pensions.

Per últim, atès que a Catalunya no hi cap tothom, l’hegemonia de la cervesa facilitaria el retorn als seus països dels immigrants musulmans, incapaços d’adaptar-se a una cultura fonamentada en les virtuts de l’alcohol. L’única pega és la coneguda tirada per la beguda de llatinoamericans, xinesos, andalusos i gallecs, amb el que s’hauria d’intentar evitar l’efecte-crida. Tot i així, l’alcoholització massiva dels pobres apaivagaria una conflictivitat social preocupant en aquest context de crisi.

En resum, doncs, cal privatitzar ATLL per donar pas a una nova cultura de la cervesa que faci de Catalunya un país de futur capaç de superar la crisi amb un somriure idiota a la cara.

Adrián Crespo. Catedràtic d’Economia de la Universitat de Columbia

Hay que ganarse a Arturo Fernández

(el portal Patatabrava.com pidió al podcast Dame la Voz un par de artículos sobre la decadencia del sistema capitalista y sus diversas alternativas a raíz del programa en castellano del 17 de noviembre.
Éste es uno de esos textos)

arturo

Nada más empezar su Homenaje a Cataluña George Orwell recuerda cómo saliendo a pasear por el centro de Barcelona en diciembre del 36 uno se daba de bruces con la revolución, así, a primera vista. Ya nadie se trataba de usted, los camareros trataban a los clientes como a iguales y “no había gente «bien vestida»; casi todo el mundo llevaba tosca ropa de trabajo, o bien monos azules o alguna variante del uniforme miliciano”.  Nadie dudaba pues que la revolución estaba en marcha.

Aunque hoy ya somos todos más listos que el hambre, esto de ver la lucha de clases en las ropitas se nos ha complicado un pelín, desde el momento en que Pedro Jota va a bodas de Estado con una señora vestida de Don Pimpón y en la tele nos venden la bonita historia del bróker ese enrolladete que hace triatlón y que se marca unas pintas a medio camino entre Derek Zoolander y Panchito Rivera, líder de la mara de su barrio. Por otra parte, el metro anda lleno de gentes que viven bastante más abajo en la pirámide del poder, el prestigio y las pesetas, y que van a currar dignamente vestidos con trajes del Carrefour, convencidos porque no tienen más remedio de que el capitalismo quiere corbatas.

Que la posmodernidad haya tenido el mal gusto de invitar a conocidas marcas de ropa a jugar con la fotito del Che de Alberto Korda y a convertir el pañuelo palestino en morralla de saldo, significa que el capitalismo culo ve, culo quiere, y como contraparte, que la estética revolucionaria tradicional, la del siglo XX, la de las pelis de Ken Loach y Costa-Gavras que nos ponen la carne de gallina, está en horas muy, muy bajas.

Dejad de llorar por las marcelinas y por el pasamontañas de vuestros padres, por vuestras mochilas Quechua producidas en maquilas indonesias, que en realidad la cosa pinta bien. La revolución habrá perdido su capacidad de marcar tendencia pero como el anticapitalismo es más bien ecuménico y no ha querido ser nunca una tribu urbana, pues eso que nos llevamos. De hecho, hoy estamos bastante cerca de conseguir que Arturo Fernández se una con nosotros al grito por un cambio de sistema político-económico.   Leer más de esta entrada

Mariano

El Sistema –así en mayúsculas, como lo diría Mario Conde- se empeña en hacernos creer que votamos candidatos y no partidos; no políticos sino cuñados; que la cosa se dirime, muy a la americana, entre dos tipos que compiten por ver con cuál se iría antes usted, ciudadano informado, a tomar unas cañas. Si así fuera no les quepa la menor duda que un servidor hubiera dado su apoyo a Mariano.

Partamos de la base que un tío con barba es en el 90% de los casos mejor persona que uno lampiño. La barba da ese apreciado plus de cercanía y nos garantiza que el portador es un buen hombre, un Papá Noel, un Capitán Haddock, un apacible leñador de Idaho. Su ausencia, por el contrario, solo nos trae recuerdos de tiempos funestos: Hitler, Nixon, Fu-Man-Chú… ¿Acaso llevan barba los mocasines?, ¿alguien ha visto una cucaracha con barba? Esta vez tanto en Ferraz como en Génova han entrado en razón, si bien lo de Rubalcaba podría no ser barba, un poco como el bigote de Aznar. Para barba barba, lo que se dice barba, la de Mariano, que casi consigue vencer a la asesoría de imagen en su disputa por la longitud del pelillo. A pesar del recorte, Mariano sigue siendo nuestro barbudo favorito.  Leer más de esta entrada

15-O a Catalunya i arreu: comença la festa de la tardor

(publicat originalment al blog de l’Assemblea de Sant Andreu del Palomar)
(foto: Acampada BCN Foto)

Dissabte 1 d’octubre mig miler de persones vam tornar a trobar-nos a la plaça Catalunya després d’un llarg estiu de vacances, reflexió i treball als barris, per tal d’encetar una tardor que ja hem anunciat calenta. Cal dir-ho per si algú pensava que els mesos d’estiu havien refredat el moviment del 15M, per si algú no compta amb les ocupacions dels CAP, amb les concentracions setmanals a l’Hospital de Bellvitge, amb els desnonaments bloquejats. Les conseqüències de la crisi del capitalisme, d’aquest capitalisme o del capitalisme a seques, funcioni o no funcioni, segueixen enervant moltes persones que ja no es conformen amb la indignació i creuen que cal passar a l’acció. Vulgui dir això el que vulgui dir…

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En qualsevol cas, l’Assemblea del dia 1 tenia com a finalitat exposar i compartir les accions que els diferents col•lectius de Catalunya han anat pensant aquestes setmanes, i estructurar entre tots un pèl millor les properes jornades de lluita. La més immediata, la del 15-O, que amb el lema De la indignació a l’acció: les nostres vides o els seus beneficis donarà la benvinguda a la tardor. Així doncs, el proper dia 15 hi haurà una manifestació convocada a escala internacional, que a Barcelona es presenta, amb pretensió innovadora, com a pal de paller de tot un compendi d’accions que facin visible el malestar i evident el conflicte. Serà una manifestació curta, de la Plaça Catalunya a l’Arc de Triomf, passant per Passeig de Gràcia, Aragó i Passeig de Sant Joan, i això és perquè, tal i com es va anunciar a l’assemblea, la marxa no serà una finalitat en sí mateixa sinó més aviat un tret de sortida. Leer más de esta entrada

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